El territorio
andaluz representa el 17,3 % de España,
con una superficie de 87.268 km²
y con una extensión superior
a países como Bélgica,
Holanda, Dinamarca, Austria o Suiza.
Andalucía es la segunda
Comunidad Autónoma más extensa
de España.
Su orografía está determinada por la depresión del valle
del Guadalquivir que discurre entre formaciones montañosas: la Sierra
Morena al Norte y las Cordilleras Béticas al Sur.
Puente de unión entre
dos continentes, África y Europa,
y punto de encuentro entre el Atlántico
y el Mediterráneo.
Es una de las regiones más
cálidas de toda Europa. Su clima,
mediterráneo templado, se manifiesta
con veranos secos y calurosos e inviernos
de temperaturas suaves, con precipitaciones
irregulares. Si hay un rasgo característico
del ambiente andaluz, es la luminosidad,
resultado del gran número de horas
de sol, que marcan el carácter alegre
y hospitalario de los andaluces.
La diversidad, extensión y riqueza ecológica de los territorios
andaluces reúne las cumbres más altas de la Península
Ibérica en Sierra Nevada, extensos humedales, espesos y umbríos
bosques, desiertos volcánicos y tramos de costa sin apenas traza humana.
Andalucía cuenta
con una basta red de Espacios Naturales
(más de 80), que suponen aproximadamente
el 18% de su territorio, caracterizados
como Parajes, Parques o Reservas, lo que
la coloca a la cabeza de las comunidades
españolas en la defensa de su patrimonio
medioambiental.
La mayoría de esta superficie la ocupan los Parques Naturales, a los
que hay que añadir el emblemático Parque Nacional de Doñana,
declarado por la UNESCO "Reserva de la Biosfera". Los Parques Naturales
(22) corresponden a espacios montañosos y boscosos, y áreas litorales,
como el Cabo de Gata almeriense.
Además cuenta con las ciudades monumentales de Úbeda y Baeza declaradas por la UNESCO patrimonío de la humanidad.